Cuaderno de septiembre · 2026

FisioExpo Madrid 2026: tres días para seguir aprendiendo a cuidar

Una crónica de tres días de formación, con especial atención a la fisioterapia oncológica, el embarazo y el posparto, la readaptación deportiva y el valor de escuchar.

La llegada a FisioExpo 2026, en IFEMA Madrid.

Hay formaciones de las que uno vuelve con apuntes. De FisioExpo me llevo, además, una pregunta que reapareció de distintas maneras a lo largo de las jornadas: ¿qué necesita realmente la persona que tenemos delante?

Del 25 al 27 de septiembre asistimos a FisioExpo 2026, en IFEMA Madrid. Fueron tres días de ponencias, conversaciones y encuentros. La agenda nos llevó desde la fisioterapia oncológica hasta el embarazo, el posparto, la readaptación deportiva y el emprendimiento.[1]

Quería inaugurar este blog compartiendo esa experiencia. No como un inventario de técnicas o novedades, sino como una selección de ideas que merece la pena ordenar, revisar y trasladar también fuera de una sala llena de profesionales.

Fisioterapia oncológica: antes, durante y después

Uno de los bloques que más interés me despertó fue el dedicado a la fisioterapia oncológica. El programa recorría diferentes momentos del proceso: la preparación antes del tratamiento, el acompañamiento durante la radioterapia y la quimioterapia, las secuelas y la atención al final de la vida.[2]

La prehabilitación planteaba una cuestión muy concreta: ¿cómo preparar a una persona para lo que viene? Se habló de valorar su situación física y funcional y de planificar esa preparación teniendo en cuenta, entre otros factores, el tiempo disponible antes de comenzar el tratamiento.[2]

Después llegó el bloque de intrahabilitación, es decir, la intervención durante los tratamientos. Las sesiones abordaron cuestiones como las cicatrices, las adherencias, la fibrosis y el dolor, además de efectos asociados a la quimioterapia, como la neuropatía periférica o la pérdida de masa muscular. Más que buscar una respuesta única, el enfoque invitaba a reconocer problemas y necesidades diferentes en cada fase y en cada persona.[2]

Una de las diapositivas de las sesiones dedicadas a fisioterapia oncológica.

Me resultó especialmente interesante la ponencia de Curro Millán sobre prevención y manejo del linfedema en el paciente oncológico.[3]

Para quien no esté familiarizado con el término, el linfedema es una hinchazón producida por la acumulación de linfa y puede aparecer como consecuencia del cáncer o de algunos tratamientos. Detectarlo de forma temprana y contar con atención especializada ayuda a abordar sus síntomas.[4]

De este bloque me llevo una idea central: no reducir la atención a una secuela aislada. Detrás de cada síntoma hay una persona que necesita información, seguimiento y profesionales capaces de coordinarse a lo largo del proceso.

El final de vida: escuchar qué importa

La ponencia de Ana Navarro, «Final de vida y fisioterapia», fue uno de los momentos que más me hizo reflexionar. Su intervención se centraba en el acompañamiento, el confort y la autonomía en las etapas avanzadas de la enfermedad.[5]

Me interesó especialmente su manera de abordar un tema tan delicado: con naturalidad y cercanía, sin minimizar la dificultad de lo que se está viviendo y dejando espacio también para la alegría. Todo ello con una atención constante a lo que la persona quiere, no solo a lo que nosotros creemos que debería necesitar.

De las historias que compartió, recuerdo la de un paciente que deseaba reunir a toda su familia en una cena para despedirse. Ana explicó que ella también acudió a esa celebración. Una última cena familiar, elegida por el propio paciente, en la que el encuentro y la despedida tenían sentido para él.

Más que la anécdota en sí, me quedó la disposición a escuchar ese deseo y acompañarlo. Me hizo pensar en la importancia de revisar nuestros objetivos con la persona y de no dar por hecho cuáles son sus prioridades.

Embarazo y posparto: una mirada compartida

El fin de semana continuó con una agenda variada, en la que también hubo espacio para la fisioterapia durante el embarazo y el posparto.

Entre las sesiones que quiero destacar está la dedicada al abordaje precoz en el posparto, planteada desde el trabajo conjunto entre ginecología y fisioterapia de suelo pélvico.[6]

Abordaje precoz en el posparto: una propuesta de trabajo entre ginecología y fisioterapia de suelo pélvico.

Me interesa especialmente este enfoque interdisciplinar: que los profesionales compartamos información y objetivos, y que la mujer pueda comprender qué se está valorando y por qué. Al pensar en la recuperación, debería haber espacio para hablar de las molestias y del movimiento, pero también de las dudas, las expectativas y la vida cotidiana.

Me quedo con una forma de trabajar que quiero reforzar: escuchar antes de presuponer, explicar sin alarmar y acompañar sin convertir la recuperación en una carrera.

Embarazo y posparto, en vídeo

Tres Shorts del canal Fisioanxocortes para continuar con estos temas.

Los reproductores de YouTube se cargan solo al pulsar Reproducir. En esta vista previa local, el vídeo se abre en YouTube.

Readaptación deportiva: volver no es solo correr

A lo largo de la visita también asistimos a contenidos de fisioterapia deportiva y readaptación. Entre los temas del programa estaban las ondas de choque radiales y focales y la exploración de sus aplicaciones en patología aguda y neurológica.[7][8]

Conocer una herramienta tiene sentido cuando entendemos qué pregunta clínica pretende resolver, qué respaldo tiene y cuáles son sus límites. La novedad, por sí sola, no convierte una técnica en útil; el criterio con el que se indica y se integra en el tratamiento sigue siendo fundamental.

En readaptación, me interesó especialmente el papel de los datos de aceleración y frenado en el retorno al deporte, conocido como return to play. La ponencia de Cédric Cassou ponía el foco en valorar acciones concretas del deporte, más allá de comprobar que una persona puede volver a correr en línea recta.[9]

Es una reflexión útil: no basta con saber si alguien ha vuelto a entrenar; también hay que preguntarse para qué demandas concretas se está preparando.

Emprender también exige pensar en cómo atendemos

También hubo espacio para las charlas de emprendimiento y gestión. El programa incluía contenidos dedicados a la organización y al desarrollo de las consultas de fisioterapia.[10]

Me interesó especialmente la relación entre un proyecto bien organizado y la atención que queremos ofrecer. Una consulta no funciona al margen de la clínica: los tiempos, la comunicación y el seguimiento también condicionan la experiencia de la persona que atendemos.

Emprender, en este sentido, no consiste únicamente en hacer crecer un proyecto, sino en construir una forma de trabajar coherente con la atención que queremos ofrecer.

Entre ponencias, un café y otra mirada sanitaria

FisioExpo también se vivió entre sesiones. Hubo tiempo para un café, para comentar lo que acabábamos de escuchar y para ordenar algunas ideas antes de entrar en la siguiente ponencia.

Compartí la visita con Mar, amiga y enfermera. Mirar los mismos temas desde dos profesiones sanitarias distintas permite hacerse preguntas diferentes, contrastar perspectivas y enriquecer la forma en que entendemos la atención.

Esos momentos de pausa también forman parte del recuerdo de FisioExpo. No como un añadido a la formación, sino como parte de una experiencia compartida que ayuda a poner en contexto lo aprendido.

Lo que me llevo de Madrid

Vuelvo con contenidos que revisar, preguntas que seguir estudiando y una idea especialmente presente: actualizar conocimientos y escuchar a la persona no son tareas separadas; forman parte de una misma manera de ejercer.

Una valoración, una técnica o una propuesta de ejercicio cobran sentido cuando sabemos qué objetivo persiguen y qué espera de nosotros la persona que tenemos delante.

Con esta crónica inauguro el blog: un espacio para compartir formación, reflexiones y temas de fisioterapia con claridad y rigor, sin prometer atajos ni ofrecer respuestas universales a situaciones que merecen una valoración individual.

FisioExpo ha sido un buen punto de partida: tres días para aprender, contrastar ideas y volver con criterios más afinados para seguir cuidando mejor.

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